El Código de los Templarios es uno de los enigmas mejor protegidos de la Edad Media. Los Caballeros Templarios aparecieron en Europa a finales del siglo XI durante Las Cruzadas. En nombre de Dios, Las Cruzadas defendían la integridad territorial de los reinos cristianos.

 

La invasión musulmana a través de Turquía y su amenaza sobre los territorios sagrados de Jerusalén hizo que la Iglesia romana exigiera un ejército que preservara los territorios bizantinos del antiguo imperio romano de oriente donde el emperador Constantino, en la antigua capital Constantinopla había iniciado la expansión del cristianismo.

Territorio de lucha Cruzadas

Territorio de lucha Cruzadas

La defensa de Tierra Santa y de los peregrinos que acudían a sus territorios debía de ser preservada por los caballeros del Temple, monjes guerreros dedicados a la oración y a la guerra.

En sus primeras actividades a principios del siglo XII, requeridos por el rey Balduino de Jerusalén, los templarios se establecieron en las cercanías de lo que había sido el Templo de Salomón. Se sostiene que las oscuras y secretas prácticas de estos guerreros se orientaban más a la búsqueda de reliquias sagradas bíblicas.

Saladino

Saladino

Se barajan teorías sobre hallazgos como el Santo Grial o cáliz de Cristo, el Arca de la Alianza, la Lanza de Longinos, quien mató a Jesús e incluso la propia Cruz donde murió. Su juramento de pobreza, castidad, obediencia y piedad, contrastaba con su condición de guerreros que estaban destinados a asesinar y masacrar en nombre de Dios y de la Fe. Ciertamente se considera que los templarios habían acumulado riquezas a través de sus campañas, además de lucrarse con los donativos que familias nobles les aportaban para que sus hijos pudieran pertenecer a la orden. El ejército de Saladino, caudillo musulmán que asediaba Jerusalén no pudo plantar cara tras sufrir una emboscada templaria, cuya preparación militar era formidable. 

La sociedad secreta de los templarios había crecido hasta alcanzar docenas de miles entre sus filas incrementando su fortuna considerablemente. Sus fuerzas se componían de caballeros provenientes de Francia, Inglaterra o España, acompañados de sus escuderos, armeros y caballos.

Sello templario

Sello templario

Dejaron de ser vigilantes de peregrinos para ser depositarios de los bienes de éstos mientras realizaban su peregrinaje. Actuaban entonces como auténticos banqueros incluso para reinos. A sabiendas de la propia Iglesia, gozaban de bula para moverse sin ningún tipo de impedimento o impuesto y sólo debían obediencia papal. Seguramente, estas recompensas eran un «pacto de silencio” con respecto a los secretos encontrados y que la Iglesia quería callar.

Sus movimientos militares y económicos comenzaron a florecer mientras que la desatención para con las Tierras Sagradas era evidente. Pero para su desgracia, Saladino, el caudillo musulmán volvería a aparecer en pleno desierto de Sephora derrotando a las tropas cruzadas y recuperando Jerusalén para el Islam. Tras esta pérdida, los apoyos a los templarios fueron desapareciendo y en Europa, los líderes templarios fueron ejecutados acusados de diferentes delitos y hasta la propia Inquisición les hizo pasto en algunos casos de sus hogueras.
¿Víctimas de una conspiración? Casi de repente, la Orden del Temple desapareció junto con sus pertenencias.