Si quisiéramos hacer una excursión planetaria por el sistema solar, sin duda habríamos de encontrar dos destinos singularmente desagradables. Siendo los planetas más próximos al Sol, su climatología extrema podría hacer de nuestra visita a Mercurio y Venus, un viaje al infierno.

Mercurio

Salpicado se cráteres, Mercurio se encuentra a 57.910.000 km del Sol y su temperatura media oscila alrededor de los 450 grados centígrados durante el día y pudiendo bajar a 170 grados bajo cero durante la noche. Sin atmósfera que pudiera ofrecer una protección, sólo se considera la posibilidad de que sus polos alojen cierta cantidad de agua congelada. Sus días tienen una duración de 1.404 horas terrestres debido a la lenta rotación de su eje, así como su año tiene una duración de 88 días terrestres; su núcleo parcialmente líquido, supone prácticamente la mitad de su volumen. Su diámetro es de 4879.4 km., similar al de nuestra Luna terrestre. Sólo 2 visitas realizadas por sondas enviadas por la NASA han dejado constancia de su superficie castigada por los impactos de asteroides que dejaron, como en la Luna, gran cantidad de cráteres. Una amplia llanura supuestamente producto de antiguas masas de magma y acantilados hasta de 200 metros de altura que se imagina sea producto de una disminución de su volumen, literalmente encoge.

Venus

Venus en la literatura representa algo mucho más dulce que lo que en realidad es. Lleva el nombre de la diosa romana del Amor, pero su realidad deja de ser del todo amorosa.

Planeta Venus

Planeta Venus

Hasta hace poco tiempo, se consideraba un planeta hermano de la Tierra, pero la similitud con nuestro planeta es casi nula. Su superficie soporta una temperatura de unos 482 grados centígrados, producto de su atmósfera plagada de dióxido de carbono que atrapa todo el calor procedente del Sol y sus nubes despiden una lluvia de ácido sulfúrico. Estas condiciones están derivadas de un efecto invernadero brutal y los vientos pueden llegar a los 360 km/h. a cotas de 50 kms. de altura mientras que a una distancia de 10 kms., apenas supera los 18 km/h. Como en Mercurio, las temperaturas nocturnas podrían alcanzar los 170 grados bajo cero.

La superficie de Venus es literalmente un infierno. La actividad volcánica del planeta es constante y el magma de sus constantes erupciones cubre su suelo.

Superficie de Venus

Superficie de Venus

Existen calderas de magma de más de 100 kilómetros cuadrados que derraman ríos de lava constante. Aunque parezca mentira, podríamos decir que en Venus existe nieve, pero no como nosotros la conocemos; nieve carbónica producida por el enfriamiento del dióxido de carbono en algunas latitudes del planeta. La presión ejercida por la atmósfera de Venus sería similar a la de las profundidades abismales de los océanos terrestres con lo cual, es imposible que un humano pudiera siquiera pisar el planeta.