Podremos determinar que el clima cambió la historia del hombre. Desde el inicio de la vida en la tierra, las especies se han determinado a través de las condiciones atmosféricas. Tal vez los propios dinosaurios pudieron desaparecer a causa de un cambio climático extremo al no poder adaptarse, así como otras especies.

El eje del planeta cambia de posición cada 40.000 años de manera que la recepción de los rayos del sol penetran con diferente intensidad, así como las catástrofes derivadas de las erupciones volcánicas también influyen en la temperatura al producir glaciaciones. Según los científicos, hace aproximadamente unos 60.000 años una profunda glaciación cubrió la Tierra.

Hombre de Neanderthal

Hombre de Neanderthal

En plena era de los Neanderthales, estos humanos que se alimentaban de la caza tuvieron que emigrar siguiendo la migración de los animales que buscaban lugares más cálidos. Según nos descubre la arqueología, el neanderthal migró hasta tierras del sur de la actual España hasta Gibraltar, donde probablemente se extinguió y una nueva especie que conocemos como Homo Sapiens apareció.

Hace aproximadamente 20.000 años, una primavera se generó de nuevo en el planeta mientras su temperatura se elevaba generando un nuevo mapa; los glaciares fueron desapareciendo mientras la flora y los pastos permitieron que las especies se asentaran y que el sapiens llegara a alimentarse también a través de la agricultura.

Göbekli Tepe

Göbekli Tepe

Se crearon sociedades estables, como la de Göbekli Tepe, la más antigua que se conoce. Tal vez tras milenios, una nueva catástrofe hacia el 12.500 a. C., produjo un gran diluvio que, según cuentan diferentes culturas y que registra la Biblia, arrasó el planeta. Pinturas rupestres halladas en el Sáhara dan testimonio de aquel fenómeno, mientras que lo que hoy es un desierto, en aquella época era una tierra fértil.

Sin embargo, una nueva inclinación del eje terrestre generó una sequía convirtiendo el vergel sahariano en un lugar árido hace aproximadamente cinco milenios.

Valle del río Nilo

Valle del río Nilo

De la misma manera, esta sequía creó grandes desiertos, tanto en la misma África como en Asia, caso de la zona del Gobi. Una nueva migración llevó a una gran parte de la población hacia el norte africano creando sociedades como la mesopotámica y posteriormente la egipcia. En el caso de esta última, y hasta el presente, la agricultura aprovechó incluso las inundaciones a su favor. Las crecidas del río Nilo hicieron posible que la cronología estacional de las inundaciones fuera aprovechada para sus cosechas.

Las diferentes culturas que se habían generado a lo largo del planeta habían aprendido a controlar el tiempo utilizando la astronomía; los cultos al Sol y a la Luna así lo demuestran.

Stonehenge

Stonehenge

Los incas, los mayas, los egipcios y en el caso de Stonehenge en Gran Bretaña, donde gigantescos monolitos señalaban los inicios de los solsticios que determinaban las estaciones. La regularidad en el clima dejó que la tierra siguiera siendo fértil y las sociedades fueron creciendo a lo largo de Europa y Asia. Los imperios se fueron creando y aparecieron expansiones guerreras como las de los griegos y romanos, tribus germánicas y celtas, con sus diferentes etnias a lo largo del oeste europeo.

En Asia, una serie de pequeños países fueron unificados por un emperador que creó China. La India, poblada de deidades, era una ancestral cultura según textos muy antiguos.

Teotihuacán

Teotihuacán

Las sociedades que crecieron a lo largo del continente no dejaron apenas testimonio escrito pero en las piedras y monumentos, en sus petroglifos, sus pirámides escalonadas hay datos esculpidos que dejan misterios aún por descubrir

Más adelante, una población más concentrada fue creciendo dando paso a grandes núcleos, pero aún pensaremos en que un día cualquiera, la Tierra volverá a sorprendernos y el clima determinará de nuevo nuestro futuro.

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