La guerra de Troya está documentada en las obras del escritor clásico griego Homero “La Ilíada” y “La Odisea”. Los arqueólogos e historiadores ubican la mítica ciudad en tierras de la actual Turquía y, aunque se considera la posibilidad de que Troya no fuera sino un mero relato producto de la pluma homérica, no se descarta una cierta base histórica.
“La Ilíada” ofrece en sus textos un relato más o menos romántico del amor del príncipe troyano Paris hacia Helena, esposa del rey Menelao y del supuesto rapto o fuga de ésta hasta Troya, razón por la cual se desataría el conflicto. Bien es cierto que en la cultura oral de los griegos, la guerra de Troya tuvo un principio anterior al relato de Homero, así como un final más lejano en el tiempo.
Homero
¿Fueron los poemas homéricos un canto a la heroicidad de personajes mitológicos como Aquiles o Héctor encuadrados en un conflicto ficticio dentro de una guerra auténtica?

Aquiles

Aquiles

La cultura clásica griega está plagada de relatos en los cuales las diferentes deidades ayudan o destruyen a los ejércitos, sin embargo los historiadores de la época no hacen distinciones sobre qué es realidad y qué es un mito, asumiendo la participación divina.

Autores posteriores a Homero, (el cual vivió durante el siglo VIII a.C. según algunos historiadores aunque no se tiene constancia de ello), aseguran que éste no habría escrito absolutamente nada por su propia mano puesto que era ciego, y que su obra hasta siglos más tarde no habría sido conocida sino de forma oral. Diferentes contradicciones existentes en los relatos de “La Ilíada” y “La Odisea” sugieren que éstos fueron modificados a medida que fueron recopilados a través de los siglos.
¿Pudo ocurrir con el relato de Troya lo mismo que con el de La Atlántida? Platón desarrolló un relato sobre un lugar más allá de las Columnas de Hércules en el cual había una descripción que muchos historiadores consideran veraz, y otros muchos, mera fantasía de la cultura oral griega plasmada tiempo después en un texto mitológico.

El enfoque mitológico

Aquiles, hijo del mortal rey Peleo y de la ninfa Tetis, (hija del dios de las olas Nereo), había sido bañado en la laguna Estigia por su madre para ser protegido de una profecía, la cual auguraba la muerte de éste durante su juventud en la ciudad de Troya. Mas su talón escapó; no había sido tocado por las aguas.
A la boda de sus padres habían sido invitados todos los dioses, a excepción de Eris, diosa de la discordia. Llena de enojo, Eris depositó una manzana de oro en la mesa correspondiente a “la más hermosa”, creando una disputa entre las diosas Afrodita, Atenea y Era.
Elegido como juez de la contienda, Paris se inclinó por la belleza de Afrodita, la cual le premió con el amor de Helena, considerada la mujer más hermosa y a la cual raptaría.
En el relato de Homero, el ultrajado rey Menelao iba acompañado por su hermano Agamenón y un nutrido ejército de aliados procedentes de Esparta, Atenas, Argos, Creta, Ítaca, Tesalia, Salamina, Beocia y Pilos embarcando desde las costas de Aulida.

La defensa de la ciudad corría a cargo de Héctor, quien había hecho retroceder al ejército griego. Sería a éste a quien se enfrentara Patroclo, amigo y amante de Aquiles disfrazado con su casco y armadura. Muerto a manos de Héctor, el cadáver de Patroclo fue rescatado; no obstante, Héctor caería muerto a manos de Aquiles, el cual devolvió su cuerpo a su padre, Príamo de Troya tras las súplicas de éste.
Sería Paris quien, durante la contienda atravesara el talón de Aquiles con una flecha, hiriendo el único punto vulnerable de éste provocando su muerte.

Ante el prolongado asedio de la ciudad, Ulises, rey de Ítaca propuso la fabricación de un inmenso caballo de madera para ofrecerlo como regalo al pueblo der Troya, dejándolo a las puertas de la ciudad para posteriormente iniciar la retirada.
Los troyanos introdujeron el inmenso trofeo en la ciudad y, durante la noche, mientras éstos dormían ebrios tras los festejos por la victoria, del interior del caballo salieron un grupo de soldados ocultos que, tras abrir las puertas de la ciudad a su ejército, procedieron al saqueo de la ciudad y al rescate de Helena.
Caballo de Troya
Éstos son, a grandes rasgos los hechos descritos por Homero; no obstante, la realidad histórica pudo ser muy diferente. En 1870, el alemán Heinrich Schliemann encontró un yacimiento arqueológico en la actual a Hisarlik. El yacimiento contenía nueve ciudades, construidas unas sobre otras, sólo alguna de ellas pudo coincidir con la época del relato de Homero, pero su destrucción corresponde más a un terremoto que a un conflicto bélico.
Pudo ser la guerra el escenario elegido por Homero para crear su relato; bien es cierto que éste se ha convertido durante casi tres milenios en uno de los más famosos de la Historia.
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