Dioses y Demonios Egipcios

La sociedad del Antiguo Egipto basaba sus creencias en los poderes sobrenaturales de sus dioses; capaces de alterar el destino del individuo, las divinidades eran agasajadas con ofrendas plegarias y rituales en busca del agrado de éstas para lograr sus favores porque, además de su generosidad, los desaires a los dioses podrían desatar su ira y con ella, una gran desgracia.

La lista de dioses egipcios es muy extensa; en una época pudieron contabilizarse hasta 2.000 divinidades, puesto que además de las deidades oficiales, cada profesión podía tener un benefactor al cual se le profesaba culto de una manera doméstica, de la misma manera que podían controlar las fuerzas de la naturaleza. Un nexo de unión de los dioses con el pueblo estaba en manos del faraón que, considerado divinidad, recibía ofrendas para su intercesión negociadora con éstos.

Osiris

Divinidades

Conocido es que durante el reinado del faraón Akenatón (1353-1336 a. C), las divinidades fueron abolidas a favor de la adoración a un solo dios oficial (Atón), siendo sustituida esta práctica monoteísta a su muerte. Hagamos un repaso a las principales deidades egipcias y a sus características, así como a qué fuerzas de la naturaleza gobernaban.

Amón Ra

Amón Ra

Amón era considerado como el dios del viento hasta el momento de vincularse en una fusión con el dios Ra, dueño del sol, convirtiéndose entonces en Amón Ra, la máxima deidad de la mitología egipcia; dios de los pobres y la piedad, forma parte de la cultura tebana cuya capital fue cuna de la principal dinastía hacia el siglo XVI a. C. La construcción de su templo de adoración en Karnak fue realizada durante el reinado de Sesostris I.

Amonet junto a Amón

Amonet

Esposa de Amón, Amonet representaba el lado oscuro de la vida, es decir, el inframundo, de ahí su sobrenombre: “la oculta”; simboliza al punto Oeste de los cuatro puntos cardinales. Por ser la diosa del viento, también se le representaba como un halcón, o como una mujer con un halcón sobre su cabeza. Representaba al viento; no podía tocarse pero sí sentirse. Adorada en Karnak y Heliópolis, no necesitaba varón para procrear, era además la tutora del faraón y quien lo amamantaba durante la ceremonia de su coronación.

Anubis

Anubis

Dios del Inframundo y “Señor de Necrópolis”, Anubis era hijo de los dioses Seht y Neftis. Su cometido era guiar a los difuntos a través del Inframundo mientras concluían una serie de pruebas y ritos recogidos en el “Libro de los Muertos” hasta llegar a un juicio presidido por Osiris hasta llegar a la Duat. Dios protector de los sacerdotes y embalsamadores, él cubría la labor de embalsamar a otros dioses (como es el caso de Osiris). Se dice que Isis lo rescató tras abandonarlo su madre dándole su nombre.

Anukis

Anukis

También llamada Anuket, Anukis era la diosa del Nilo y a su vez gobernaba sobre las cataratas de Assuan. Los desbordamientos del Nilo que proveían de fertilidad a las tierras egipcias eran conocidos como “el abrazo de Anukis”. Era venerada en su templo de Elefantina como “Señora de Sehel” por artesanos y obreros, así como por los canteros de Deir el-Medina. Durante los ritos de su veneración durante el mes de Thot, se arrojaban joyas y otros objetos de valor para ser bendecidos con los bienes del agua y la fertilidad. Se representaba como una mujer esbelta dentro de un ceñido vestido con un alto tocado de plumas.

Apis

Apis

Hijo de la diosa Isis y fecundado por los rayos del sol, Apis se relacionaba muy directamente con la muerte, así como con la fertilidad y el sol (sus cuernos portan el disco solar). Su nombre procede del griego “toro sagrado”, aunque su significado egipcio sería Hap. Se representaba como un hombre con cabeza de toro; venerado en Menfis durante las primeras dinastías, su culto pasó también a tierras de Alejandría hasta formar parte también de la tradición de griegos y más tarde romanos hasta el siglo VIII. Los ritos que se realizaban durante las celebraciones a Apis estaban basados en su propia muerte; durante dos meses de luto, su cuerpo era embalsamado por sacerdotes mientras se esperaba su renacimiento o, se nombraba a un sucesor.

Akhenatón adorando a Atón

Atón

Símbolo del disco solar, representaba también la justicia, la armonía y la generosidad para todos los hombres. Aunque los primeros cultos a Atón ya se producían durante el reinado de Tutmosis IV, durante el reinado de Amenofis IV alcanzó el status de único dios de Egipto, mientras los templos, símbolos y ritos de los otros dioses, como el más venerado Amón, fueron desterrados y prohibidos. Al abrazar el culto a Atón, Amenofis adoptó un nuevo nombre para sí, pasando a llamarse Akhenatón, que significa “fiel servidor de Atón”. Representado como un hombre con cabeza de halcón, su culto fue abolido tras la muerte de Akhenatón por Tutankamón ante la airada revolución social y política que el monoteísmo había supuesto para el país, inmerso en una profunda crisis.

Atum

Atum

Conocido también como Atum-Ra, era una de las nueve deidades veneradas en la antigua Heliópolis. Creador del Universo, Atum procedía del océano que existía antes de la creación de éste, dando vida también a Shu y Tefnut, dioses del Aire y el Agua. Representado con una doble corona y barba, su forma humana vino a sustituir a un antiguo dios: Imy-uaf, quien con su forma de serpiente representaba todo lo anterior. Otras representaciones de Atum, como un fénix o serpiente, e incluso portando una cabeza de carnero determinaba qué atributos portaría en cada ocasión. Estaba asociado con Ra mientras representaba al dios solar del atardecer y su forma de serpiente renovaba a diario las aguas.

Geb

Geb

Dios de la Tierra, Geb gobernaba en toda su extensión; tanto en su superficie como en sus entrañas, por eso la Tierra era conocida como “la casa de Geb”. Dios dominante en el Inframundo, era considerado como príncipe de los dioses, aquél que ofrecía las piedras preciosas y minerales. Su piel verde simbolizaba la vegetación a través de las tierras que bañaba el río Nilo, siendo representado portando un ganso sobre su cabeza. Hijo de Tefnut y Shu, Geb tomó por esposa a su hermana Nut, con quien engendró a los dioses Osiris, Isis, Seth y Neftis. Junto a su esposa, Geb dominaba el acceso al cielo de las almas justas mientras mantenían cautivos a los injustos dentro de un sarcófago del cual, Nut representaba su tapa.

Harsomtus

Harsomtus

Dios unificador de las dos tierras de Egipto, sus atribuciones son los alimento, la creación y la fertilidad. Su nombre y sus características varían en virtud de cada región, sin perder su esencia en cuanto a la fertilidad y el culto solar. Hijo de la diosa del Amor, la danza y la música Hathor, y del dios de la guerra Horus, junto con sus padres formaba la llamada Triada Edfu. Representado como un niño sentado sobre una flor de loto en algunos territorios, Harsomtus era también representado como “niño serpiente”, erguido sobre su cola. Sus símbolos hacen referencia a la renovación constante, al sol del amanecer y a su ocaso. Venerado en Dendera, sus celebraciones se centraban en ritos agrícolas y dedicaciones lunares con el nombre de Ihy.

Hathor

Hathor

Una de las diosas más veneradas en el antiguo Egipto; hija de Ra, es considerada diosa de la alegría, la música y la danza; tanto ella como su padre, se dice que nacieron de manera simultánea. Adorada también en la Tebas griega, su labor consistía en proporcionar alimento a las almas que se dirigían al mundo de los muertos. Era representada como una diosa vaca que alimentaba con su leche sagrada e incluso como leona en el desierto. Es representada en su forma más básica como la diosa vaca que con sus patas sostenía el cielo mientras que Horus en forma de halcón entraba por su boca cada noche para luego renacer en la mañana. También en su forma de animal puede verse como una gata vinculada con Sejmet y cuando se enfurece se convierte en leona. Esposa de Horus, Hathor recibía una celebración mediante ritos durante los cuales se representaba su matrimonio del cual nacieron Harsomtus de Edfú e Ihy en Dendera.

Heh y Hehet

Heh y Hehet

En la ciudad En de Heliópolis (Alto Egipto) se adoraba a un grupo de ocho dioses conocido como Ogdóada, el cual actuaba de manera conjunta formando parejas. Heh, cuyo nombre significa “eternidad”, iba acompañado de la diosa Hehet, y ambos componían la pareja de dioses del Espacio Infinito. Representados ambos con cuerpo humano tal como sus compañeros de la Ogdóada, Heh poseía cabeza de rana y Hehet cabeza de serpiente.
Heh mantenía los atributos de hojas de palmera que en la escritura egipcia simboliza los años, y en sus caso, la larga vida. Hehet, sin embargo cuidaba del buen proceso en los nacimientos, otorgándole poderes de comadrona. Ambos, eran muy venerados dentro de la nobleza egipcia.

Horus

Horus

Hijo de Isis y Osiris y uno de los dioses más antiguos, Horus posee una de las más altas cotas de veneración más allá del propio Egipto. Dios del cielo, la guerra y la caza,tras la muerte de su padre a manos de su tío Seth, Horus retó a éste a un combate durante el cual perdió un ojo, no obstante pudo recuperar el trono de los dioses de Egipto proclamándose su único dios. Su representación con cabeza de halcón se hace más peculiar tomando en cuenta los diferentes relatos que afirman, por un lado que el ojo arrebatado a Horus fuera sustituido por éste por una serpiente llamada “Uraeus” y que se convirtió en el emblema de los faraones.
Por otro lado, otra crónica relata cómo el dios Thot sustituye el ojo por otro, y en este caso mágico llamado “Udyat”, el cual, además de agudizar su visión, le protegía contra el “mal de ojo”.

Isis

Isis

 

Conocida también con su nombre egipcio como Ast, es más usual escuchar de ella con su nombre griego. Diosa de la Magia y de los misterios de la Vida y la Muerte, también es conocida como “La gran diosa madre”. Representada portando alas e incluso el disco lunar sobre su cabeza. Fue hermana y esposa de Osiris, a quien tuvo que rescatar de las aguas del Nilo ya cadáver, esparcido por todo Egipto destrozado por su hermano Seth para después reconstruir su cuerpo y resucitarlo.
Cuenta la crónica de Isis que, tras recuperar los trozos del cuerpo de su marido, Isis no pudo encontrar su miembro, con lo cual lo sustituye por uno de madera para así completarlo y revivirlo con su magia. Otro dato a destacar es que tiempo después concibiera un hijo con su propio hijo Horus, quien llegaría a vengar la muerte de Osiris frente a Seth.
Isis fue venerada también dentro de la cultura romana; incluso pueden encontrarse figuras en los templos romanos que la representan como diosa de la luz.