Nikola Tesla

Si a alguien debemos nuestro bienestar tecnológico actual, es a Nikola Tesla. Genio y loco, visionario y revolucionario, decía recibir mensajes del espacio exterior. Sus logros fueron considerados a principios de siglo, pero a su muerte, estaba prácticamente en la indigencia. Fue el gobierno americano quien se apropió de sus archivos de trabajo.

Desde sus inventos más sencillos, como la conocida como “Bobina de Tesla”, hasta aquel proyecto inacabado por falta de financiación; una bobina gigante instalada en una torre de 57 metros de altura, con la cual decía poder proyectar energía inalámbrica gratuita a través de todo el planeta.

Tesla intentó conseguir la financiación de su proyecto por parte del millonario J. P. Morgan, pero éste, cuyo negocio precisamente era la venta de electricidad a través de todo el país, declinó la financiación. Un proyecto muy adelantado a su tiempo fue desterrado drásticamente sin ni siquiera considerarlo.

Bobina de Tesla

Cualquier forma de motorización eléctrica actual, se la debemos a Tesla. Tras emigrar desde Croacia a Estados Unidos; su primera relación con la ciencia en este país, fue una corta relación con el también inventor Thomas Edison, con quien tuvo desavenencias y acabó siendo su competidor.

Primeros años

Nikola Tesla había nacido el 10 de julio de 1856 en Smiljan, entonces Imperio Austrohúngaro, en lo que hoy es Croacia. Hijo de un sacerdote ortodoxo serbio, a muy temprana edad dio muestras de su gran talento en la fabricación de aparatos y herramientas, además de una habilidad innata para las matemáticas. Curiosamente aunque se afirma que cursó estudios en la Universidad de Graz, en dicha universidad no consta ninguna titulación puesto que abandonó las clases durante el segundo año de estudios.

Thomas Edison y Nikola Tesla

Tras abandonar Graz, viajó hasta Viena donde trabajó en la Compañía Nacional Telefónica. Ya en 1881, de nuevo haría las maletas para trasladarse a París y trabajar en la compañía que regentaba desde Nueva York Thomas Alva Edison, donde desarrolló un importante trabajo causando gran impresión.

“Conozco a dos grandes hombres, y usted es uno de ellos; el otro es el joven portador de esta carta”. Con esta recomendación viajaba Nikola hasta Nueva York en 1884 dirigida a Edison de parte del jefe de su compañía en Europa para ser contratado a su llegada pero, lejos de ser el empleo de su vida, pasó a ser la primera pesadilla de su trayectoria profesional.

Corrientes Alterna y Continua

La Corriente Continua de Edison

Thomas Edison había creado en 1882 la “Edison Electric Light Company” proporcionando electricidad mediante corriente continua a empresas y hogares mediante el sistema de corriente continua (voltaje siempre es constante). En la corriente continua los electrones fluyen en una sola dirección, por ejemplo del polo positivo al polo negativo en una batería.

La Corriente Alterna de Tesla

La diferencia sustancial en el método de Tesla es que la corriente alterna, la magnitud y dirección varían cíclicamente y en la que la forma de onda de la corriente alterna más utilizada es la de una onda senoidal, puesto que se consigue una transmisión más eficiente de la energía.

De una broma grotesca, a una bofetada en Chicago

En su afán de desacreditar a Tesla, Edison le hizo una propuesta: le ofreció 50.000 dólares con la condición de mejorar la eficacia de sus dinamos – una meta sumamente elevada para cualquier empleado con experiencia, pero que Tesla supo solventar de manera eficaz -. Al reclamar su pago, Edison le respondió:
-“Cuando seas un americano cabal lograrás comprender una buena broma yanqui”.

La bombilla de Tesla

La Exposición Universal de Chicago de 1893

Desde el 1 de mayo hasta el 30 de octubre 1893, 46 países mostraron las últimas novedades tecnológicas utilizando como temario el cuarto centenario del descubrimiento de América. Edison ya había hecho brillar Menlo Park, en Nueva Jersey por medio de bombillas en serie en octubre de 1879 obteniendo su patente en 1880, pero con la ineficacia de que, utilizando corriente continua, una vez fallaba una, todo el resto corría la misma fortuna. En esta ocasión, la exposición contó con la presencia de Tesla que, tras proceder a la colocación de 100.000 focos alimentados con un motor de corriente alterna, hizo resplandecer el cielo de Chicago de manos del presidente Grover Cleveland, encargado de accionar el interruptor .

Billete de la Exposición Universal de Chicago 1893

Tesla y Westinghouse/ Cómo desprenderse de mil millones de dólares

En 1888 Tesla, que ya se había desvinculado de Edison, se había reunido con George Westinghouse, fundador y presidente de la Westinghouse Electric & Manufacturing Company. Dicha compañía se había interesado por la novedosa tecnología de Tesla que además de productiva, era mucho más barata que el sistema patentado por Edison.
Con un contrato de 2.000 dólares mensuales con la compañía, Tesla se beneficiaba también de 150 acciones, 2,50 dólares por caballo de fuerza generado por su invento y 60.000 dólares añadidos por la licencia de sus patentes. En dos años, el inventor se había convertido en millonario.

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La escala de producción que derivó del invento de Tesla fue arrolladora; el pago que Westinghouse debía proporcionarle era del todo inviable, con lo cual hubo de hacerse una nueva negociación puesto que la compañía iría derecha a la bancarrota. Tesla agarró el documento y lo hizo pedazos; con una nueva negociación, una deuda de 10 millones de dólares quedó zanjada por una cantidad de 216.000 dólares y la renuncia a los derechos de sus patentes. Se calcula que Tesla dejó de percibir mil millones de dólares.

 

Motor de corriente alterna de Tesla

Edison y la Silla Eléctrica

La desesperación de Edison por desmerecer el trabajo de Tesla propinó espectáculos macabros; en público realizaba demostraciones de cómo era posible morir electrocutado a causa del uso del invento de su oponente. Perros y gatos fueron masacrados y ya, en la cima del absurdo, en 1890 tras haber electrocutado a un elefante en una de sus representaciones, la casualidad hizo que un nuevo invento ejecutara a un reo de la prisión de Auburn, en Nueva York. William Kemmler fue el primer hombre en morir en la silla eléctrica de Edison utilizando la tecnología de Tesla.

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